un nombre, muchos destinos

Cómo funciona la redirección, qué pasa con la query string y cómo las reglas por ruta convierten un subdominio en un juego de enlaces cortos que puedes medir.

revisada

Lo más simple que hace aquí un nombre es mandar al visitante a otro sitio. Eso es una línea de configuración. Lo que lo rodea, query strings, rutas y destinos muertos, es lo que decide si el enlace sobrevive al contacto con el mundo real.

qué hace de verdad la redirección

La raíz de tu nombre responde con un 301, una redirección permanente, a la URL que hayas puesto. Navegadores y buscadores leen eso como la mudanza canónica: el destino se lleva el tráfico y, con el tiempo, el mérito.

La query string viaja con ella. Quien aterrice en tunombre.does.software/?ref=cartel llega a tu destino con ?ref=cartel todavía pegado, así que la analítica que ya tienes sigue funcionando y las etiquetas de campaña no se comen por el camino.

reglas por ruta

Más allá de la raíz puedes mapear rutas concretas a su propio destino. Las reglas son de coincidencia exacta: no hay comodines ni coincidencia por prefijo, así que una regla para /cv cubre /cv y nada que cuelgue de ella.

  1. Abre tu subdominio y ve a la sección de redirección.
  2. Añade una regla: la ruta a la izquierda, empezando por barra, y la URL de destino completa a la derecha.
  3. Guarda. Un cambio tarda hasta treinta segundos en llegar a todos los servidores, porque las resoluciones se cachean.
/cv     ->  https://ejemplo.com/files/cv.pdf
/charla ->  https://youtu.be/xxxxxxxxxxx
/cita   ->  https://cal.com/tu/30min
/       ->  https://ejemplo.com      (la raíz, se pone aparte)

una ruta sin regla

Una ruta que nunca mapeaste no cae al destino, y tampoco devuelve un 404 pelado de servidor web. Aterriza en una página que dice que el nombre existe pero esa dirección no, con un enlace para reservar un nombre propio.

Es un intercambio deliberado. Un comodín que reenviara /loquesea a destino/loquesea sería cómodo hasta el día en que el destino reorganiza sus URLs y todos los enlaces que imprimiste apuntan a su página de error.

La misma página cubre otros dos estados. Si el nombre solo hace correo, una visita desde el navegador lo dice en vez de fallar en silencio. Y si nuestra sonda diaria encuentra el destino muerto, al visitante se le avisa en lugar de mandarlo a un agujero, y a ti te llega un correo.

enlaces cortos que puedes medir

Las reglas por ruta son un acortador que controlas tú, sobre un nombre que la gente puede leer en voz alta. Pon tunombre.does.software/charla en una diapositiva en vez de una URL de vídeo de treinta caracteres, y podrás cambiar a dónde apunta después, que es lo que un enlace impreso no puede hacer.

Cada visita se cuenta. En cualquier plan ves los totales y los últimos treinta días. Pro añade el desglose: navegador, sistema operativo y dispositivo, hora del día, qué sitio derivó la visita, cuál de tus rutas se usó y las etiquetas de campaña que llegaron en la query string.

los límites

Las reglas por ruta por subdominio van con el plan: cinco en el gratis, diez en Starter, treinta en Pro. El destino de la raíz se pone aparte y no cuenta para ese tope.

Si pasas el nombre a servir un sitio estático, la redirección de la raíz y todas las reglas por ruta dejan de servir mientras el sitio esté encendido. No se borran, y apagar el sitio las devuelve al momento.

Un nombre, un 301 que conserva tu query string y un puñado de rutas exactas que puedes reapuntar después. Si necesitas que una ruta case con todo lo que cuelga de ella, esta no es la herramienta.

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